Cristina Fernández de Kirchner cuestionó con dureza el desdoblamiento de las elecciones en la provincia de Buenos Aires, al considerar que la decisión fragmentó el escenario político y terminó favoreciendo la reorganización del voto opositor. Según la ex presidenta, separar los comicios provinciales de los nacionales debilitó la estrategia electoral del peronismo, al romper la sinergia entre proyectos y mensajes que históricamente permitieron consolidar mayorías en el principal distrito del país.
En sus críticas, Cristina sostuvo que el desdoblamiento no solo alteró la dinámica de campaña, sino que también generó confusión en el electorado y dispersión de esfuerzos militantes. A su entender, la provincia de Buenos Aires requiere una lectura integral del contexto nacional, social y económico, y cualquier decisión electoral que la aísle del debate general termina despolitizando la discusión de fondo y reduciendo la capacidad de movilización.
La ex mandataria también advirtió que la estrategia permitió al antiperonismo reagruparse y ordenar su oferta electoral, capitalizando el desgaste de la gestión y las tensiones internas del oficialismo. En ese sentido, remarcó que la falta de una conducción política clara y unificada en el armado electoral tuvo consecuencias directas en los resultados, especialmente en los sectores populares que tradicionalmente acompañaron al movimiento.
Finalmente, Cristina Kirchner llamó a revisar las decisiones estratégicas de cara al futuro, planteando la necesidad de recuperar una visión política integral que articule Nación, provincia y municipios. Para la ex presidenta, el desafío no es solo electoral, sino profundamente político: reconstruir un proyecto colectivo capaz de interpretar las demandas sociales y enfrentar con coherencia a un escenario cada vez más fragmentado y competitivo.














