Así calificaron las organizaciones de izquierda y apuntaron directamente contra el gobernador Axel Kicillof, tras el cierre de la paritaria estatal en la provincia de Buenos Aires, a la que describieron como una “paritaria miserable” que profundiza la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores. Según denunciaron, el acuerdo firmado por el Ejecutivo provincial se encuentra muy por debajo de la inflación y consolida salarios que no alcanzan a cubrir las necesidades básicas.
Desde estos espacios señalaron que la decisión política de Kicillof implica un fuerte ajuste sobre docentes, trabajadores de la salud y empleados de la administración pública bonaerense. “Se legalizan salarios de pobreza mientras aumentan sin freno los precios de los alimentos, el transporte y las tarifas”, sostuvieron, y advirtieron que el gobierno provincial optó por priorizar las cuentas fiscales antes que los ingresos de quienes sostienen los servicios esenciales.
Asimismo, la izquierda cuestionó el rol de la conducción sindical, acusándola de avalar un acuerdo que no fue discutido en profundidad con las bases. Denunciaron que la paritaria se cerró sin cláusulas de actualización automática y alertaron que, bajo la gestión de Axel Kicillof, los salarios volverán a quedar rápidamente por detrás de la inflación en los próximos meses.
Por último, anunciaron que impulsarán asambleas, movilizaciones y medidas de fuerza para exigir la reapertura inmediata de las negociaciones. “La responsabilidad es del gobernador y su gobierno”, afirmaron, y reclamaron un salario igual a la canasta familiar, con actualización mensual, para todos los trabajadores del Estado en la provincia de Buenos Aires.














