Profesionales, residentes y trabajadores del principal hospital pediátrico del país sostienen un plan de lucha ante la falta de mejoras salariales y el ajuste presupuestario. El martes 3 de junio realizarán una nueva asamblea para definir los pasos a seguir.
En medio de una creciente tensión, los trabajadores del Hospital de Pediatría Juan Pedro Garrahan denuncian un proceso de vaciamiento y deterioro de las condiciones laborales y asistenciales, en el marco de los recortes impulsados por el gobierno de Javier Milei. Este jueves realizaron un paro con movilización al Ministerio de Salud de la Nación, exigiendo una recomposición salarial urgente y el fin del ajuste.
“La pérdida salarial fue brutal”
Aunque por la tarde una comitiva de residentes fue recibida por funcionarios del área de Salud, no hubo ninguna propuesta concreta de aumento. Por eso, los trabajadores convocaron a una nueva asamblea para el martes 3 de junio, donde definirán los próximos pasos del reclamo.
“La pérdida del poder adquisitivo fue brutal. Estimamos una caída de entre el 40% y el 60% en el último año”, explicó una médica del hospital, que prefirió mantener el anonimato.
Según explicó, los incrementos salariales han sido mínimos y se aplican solo a la parte remunerativa del salario, dejando afuera ítems fundamentales como las guardias o los plus de especialidad.
Ajuste fiscal: impacto en el Garrahan
El conflicto se da en el marco del plan económico del Gobierno, que el propio presidente Milei definió como “el ajuste más grande de la historia”. En el Garrahan, los efectos son visibles: precarización del trabajo, sobrecarga laboral, pluriempleo y deterioro de la atención médica.
“Estamos todos muy desgastados, física y emocionalmente. Eso impacta directamente en la atención”, advirtió otra médica pediátrica de planta.
El hospital, considerado referente en atención infantil de alta complejidad en América Latina, atiende más de 600.000 consultas al año y realiza cirugías complejas, trasplantes y tratamientos oncológicos, entre otros servicios críticos.
El Gobierno niega el vaciamiento y habla de “mal uso de recursos”
El vocero presidencial, Manuel Adorni, negó que haya desfinanciamiento. Según sostuvo en una conferencia de prensa, “los recursos están, pero están mal utilizados”. Además, vinculó el conflicto a la resistencia del personal a la implementación de un sistema biométrico de control horario, que el Gobierno plantea como una medida para “romper con privilegios”.
En un intento de frenar el conflicto, el Ejecutivo dictó la conciliación obligatoria por 15 días, aunque sin ofrecer mejoras concretas en las condiciones laborales ni salariales.
Apoyo desde el Congreso
El reclamo de los trabajadores del Garrahan tuvo eco en el Congreso. Diputados de Unión por la Patria, encabezados por Pablo Yedlin, presidente de la Comisión de Salud, se reunieron con residentes y profesionales del hospital para manifestar su respaldo.
“La destrucción del Garrahan es responsabilidad del presidente Javier Milei”, sostuvo Yedlin tras la reunión, a la que también asistieron Daniel Gollán, Itai Hagman, Julia Strada, Cecilia Moreau y Paula Penacca.
¿Qué está en juego?
El Garrahan es el principal hospital pediátrico público del país. Es un centro de referencia nacional y regional en:
- Cirugías de alta complejidad
- Trasplantes pediátricos
- Oncología infantil
- Cuidados intensivos
- Investigación y formación médica
Su posible deterioro representa una amenaza directa a la salud de miles de niños y niñas que dependen de sus servicios en todo el territorio argentino.
Próxima instancia
Martes 3 de junio: Asamblea general de trabajadores del Hospital Garrahan para definir nuevas medidas de fuerza.














